El Árbitro Divino

El Árbitro Divino

Rev. Sinaí Santiago

“No hay entre nosotros árbitro que ponga su mano sobre nosotros dos”, Job. 9:33.

El libro de Job narra la historia de un hombre poderoso en Dios que vivió lleno de abundancia y con una familia numerosa. Su hacienda era enorme y sus ganados sobrepasaban los de cualquiera de su época. Cuenta la historia bíblica que un día Job fue probado y Dios permitió que perdiera todo esto, pero Job siguió siendo fiel a Dios.

Luego de esto Dios le permite una sarna maligna y aunque afligido y necesitado, en todo momento se mantuvo firme y esperando en Dios y decía: “Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito” (Job 1:21).

Ante esta terrible prueba, aunque su piel se deshacía encima de sus huesos, su condición le llevó a refugiarse en las cenizas, con firmeza y confianza dice la escritura que este se sentaba en cenizas humillándose delante de Dios en ruegos y suplicas. A todo esto, su mujer le reprochó su integridad a Dios. “Entonces le dijo su mujer: ¿Aún retienes tu integridad? Maldice a Dios, y muérete. Y él le dijo: “Como suele hablar cualquiera de las mujeres fatuas, has hablado. ¿Qué? ¿Recibiremos de Dios el bien, y el mal no lo recibiremos? En todo esto no pecó Job con sus labios” (Job 2: 9-10).

Cierto es que no nos gusta recibir nada malo, nada que vaya en contra de aquello que nos gusta; así nos enseña este relato. Job entendió que aunque aquello que estaba pasando era malo, él lo tomaba por bien, pues venía de parte de Dios. Es claro que hay muchas cosas que nos pasan, que aunque son malas, negativas, adversas, vienen de parte de Dios. La Escritura dice: “Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza” (Santiago 1:17); de modo que aunque lo sucedido a Job era malo para él, redundo en beneficios espirituales y materiales. Esta experiencia sirvió para bien a Job, pues supo discernir que aquello podía obrar en bien. La Escritura dice: “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados” (Romanos 8:28).

Podemos decir que Job supo que Dios estaba en el asunto y es por eso que se mantuvo sin pronunciar palabras ofensivas. Tampoco lo vemos alterado, sabemos que las virtudes de este hombre lo hacían merecedor de ser llamado justo, temeroso de Dios y apartado del mal. De allí que la Escritura dice: “Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse; porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios” (Santiago 1:19-20). De modo que Job pudo mantenerse confiado en Dios y así recibir todo como de Dios estaba obrando en su vida.

En el verso de instrucción (Job 9:33) encontramos una expresión de un hombre que está en necesidad, un hombre que está pasando por momentos difíciles en su vida que hasta maldijo el día en que nació y el momento en que varón fue concebido (Job 3:1-3). Era un hombre con  gran necesidad, Job estaba necesitado de salud, este hombre en un momento dado de su vida, cuando se llegó a ver en una condición de extreme necesidad física, cuando una sarna maligna forró su cuerpo a tal grado que tomaba un pedazo de barro para rascarse, clamó a gran voz pidiendo un árbitro, alguien que pudiese mediar las cosas entre Dios y su persona.

La Escritura dice que Job era “recto, temeroso de Dios y apartado del mal” (Job 1:1) en su condición de salud tan deprimente pensó cómo llegar a Dios y hablar con Él, cómo dirigirse a Él, o de qué manera podía el pasar su queja a Dios (Cap. 6:1-2); su petición no era fácil, Job quería que Dios apareciera y escuchara su queja. Él continuaba tratando que Dios atendiera su queja, sabía también que el hombre no podía  justificarse ante Dios, así que pensó que si Dios quitaba su vara de encima de él, entonces no le temería y podría hablar cara a cara con Dios. Mientras Job estaba pasando este quebranto es visitado de tres amigos que oyendo que estaba enfermo habían concertado en venir juntos a consolarle.

Se dice que cuando sus amigos le vieron de lejos, no le conocieron y lloraron a voz en cuello y cada uno de ellos rasgó su manto, y esparcieron polvo sobre sus cabezas hacia el cielo. Estos amigos de Job estuvieron sentados con él siete días con sus noches y ninguno le hablaba palabra, porque veían que su dolor era muy grande (Job 2:11-13).

Después de este periodo de tiempo Job abrió su boca y es allí donde le vemos dar su queja más pujante de toda su situación; es allí donde Job dejó salir su gran queja, que seguramente salía de un corazón dolido, enfermo y abatido por la experiencia vivida.

 

Sus amigos toman la palabra, y como era costumbre, el más entrado en años comenzó dando su opinión. Este es llamado ELIFAZ, al dar su opinión dice que no tenía ningún conocimiento de lo acontecido, que tomó de imaginaciones nocturnas algunas visiones y que oyó palabras dadas por un espíritu que le causa miedo. De modo que podemos decir que estas palabras degradan el sacrificio de Cristo haciendo a Dios como uno más en su lista de espíritus (Job 4:12-21). Elifaz también dice que el hombre nace para la aflicción (Job 5:8).

El segundo de los amigos llamado BILDAD, representa a los religiosos de este mundo, lleno de conocimiento, pero escasos de misericordia, carentes de amor. Es de aquellos que piensan en Dios como algo inaccesible, no tomando en cuenta que Dios es Dios perdonador. Es tipo de aquel religioso que jamás piensan en el hombre caído que Dios puede restaurar, en su bondad le dice: “Hoy estarás conmigo en el paraíso” (Lucas 23:43). La enseñanza de Bildad no surgió efecto alguno en Job (Job 8). Job sabía que el hombre no podía justificarse delante de Dios.

El tercero de los amigos llamado ZOFAR, representa la ciencia, que en tantas ocasiones hemos visto atacar la fe. Este sabio confiesa que Dios es mudo, que si Dios hablara podía responder a aquellos que tuvieran alguna queja (Job 11:5). De los tales Pablo dice: “Oh Timoteo, guarda lo que se te ha encomendado, evitando las profanas pláticas sobre cosas vanas, y los argumentos de la falsamente llamada ciencia, la cual profesando algunos, se desviaron de la fe” (1 Timoteo 6:20-21). A todo esto Job le contesta muy creído que Dios habla y que seguiría esperando en Él.

Después de haber oído a estos tres amigos, Job sigue esperando en aquel árbitro, pues no pudieron cambiar su fe en Dios. Job vuelve a su reclamo esperando un árbitro que interceda entre Dios y él. Si consideramos el tiempo de este acontecimiento ciertamente notamos que la data de tiempos patriarcales donde no había ley, ni nada escrito que favoreciera la solicitud de Job. Podemos decir que en su quebranto llegó a la idea de que siendo Dios, uno tan grande, podía éste suplirle un mediador entre Dios y él. De esta manera podemos decir que Job sabía que este mediador no solo intercedía por él, sino que también le restauraría su cuerpo enfermo quitando su vara de sobre él.

Job confió que Dios podía proveerse de un mediador, retó a Dios en esta petición, pues sí había preparado para el hombre caído un mediador, Dios si había provisto para el hombre este mediador y tal como lo describió Job este podía aplacar la ira de Dios y también traería sanidad al cuerpo enfermo. El apóstol Pablo habló de este mediador diciendo: “Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre” (1 Timoteo 2:5).

Amado lector, Job en su quebrantamiento de salud sacó tiempo para meditar en Dios, intensificó su búsqueda hasta poder llegar desde aquel tiempo antiguo hasta lo que conocemos como la gracia. Job en su condición buscó a Dios a tal grado que subió la cima divisoria de las edades y los tiempos y pudo ver a aquel mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo. Job levantó su mirada al calvario, allí vio al unigénito Hijo de Dios dando su vida en rescate por una humanidad perdida, dando hasta la última gota de sangre para redimir al hombre, para que así se cumpliera la Escritura que dice: “y sin derramamiento de sangre no se hacer remisión (de pecados)” (Hebreos 9:22; Levítico 17:11). Vemos a Job clamando a aquel que le podía responder, pues sabemos que la Escritura dice: “Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces” (Jeremías 33:3).

Job estaba necesitado de ayuda y Dios siempre estuvo allí para ayudarlo y responder a su queja. Si, allí estaba el mediador respondiendo al llamado, y para que ese mediador venga a nosotros, él espera que le llamemos. El apóstol Pablo dio el nombre de aquel mediador, en ese nombre los demonios huyen, en ese nombre somos restaurados para seguir adelante venciendo obstáculos, porque a ese mediador le fue dado “un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre” (Filipenses 2:9-11).

Job, sin conocer de aquel mediador, confió que Dios podía ayudarlo. La petición de Job era clara, alguien que estuviese entre dos. Sabía que un Dios tan grande podía usar su misericordia para con todo y para con él, pero no bastó para Job el conocer que había un Dios, le fue necesario llamar a este Dios y pedir misericordia y la gracia de Dios la que evita que en su ira seamos consumidos. “Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias” (Lamentaciones 3:22).

 

Job quiso que aquel mediador se parara en el medio, quería que su carga fuera aliviada. Los amigos no habían podido hacer nada, eran sabios y entendidos en diferentes ciencias, pero lamentablemente no conocían a Dios, todo lo que hicieron fue molestarse y acusarle.

Amigo, hoy día tampoco encontrarás amigos que te ayuden en tu necesidad, si te enfermas es posible que pierdas a algunos de ellos y si te quedas sin trabajo quizás el resto te abandonen, pero hay un amigo que jamás te abandonará, es Jesús el mediador del nuevo pacto, y te invita a acercarte a Él para que como un buen árbitro interceda por ti en esta lucha que estás librando, ven a Él y deposita en Él tu carga, tu problema, tu enfermedad.

Quizás Job estuvo atento a sus amigos pensando cuál de ellos le traía palabras de parte de Dios. Esto pasa cuando nuestras amistades no lo conocen, son buenas, pues nos visitan en el día del quebranto, pero no nos pueden consolar, pues no tienen que dar.

 

La palabra que consoló a Job vino inspirada por Dios. “Yo sé que mi Redentor vive, y al fin se levantará sobre el polvo; y después de deshecha esta mi piel, en mi carne he de ver a Dios” (Job 19:25-26). Allí Job rechazó la enseñanza de sus amigos y venciendo miró “a Jesús el Mediador del nuevo pacto, y la sangre rociada que habla mejor que la de Abel” (Hebreos 12:24).

 

Amigo, tú puedes hacer de la misma manera que hizo Job, rechaza la enseñanza de los amigos que te desvían cada día más de Dios con sus ideas llenas de engaño y de sutilezas huecas y vacías. Te invito a tomar este consejo: “Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano” (Isaías 55:6); si estás enfermo, prueba al Dios de aquel patriarca Job, éste necesitó de un mediador, tú también necesitas un mediador, Cristo es el Mediador, el árbitro. El que está entre Dios y el hombre, Jesús solo espera que te acerques a Él para mediar por ti ante el Padre Celestial.

 

Job tuvo que vencer los inconvenientes de su enfermedad, la burla de sus amigos, el rechazo de su mujer y todo esto para poder participar de la gracia redentora de Cristo. Jesús dice: “Al que a mí viene, no le echo fuera” (Juan 6:37); “venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar” (Mateo 11:28). La Biblia dice: “Acercaos a Dios, y Él se acercará a vosotros.” (Santiago 4:8).

 

Amigo, si le permites a Jesús entrar a tu vida en este día, te aseguro que tu vida al igual que la de Job cambiará. La Escritura dice: “Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa” (Hechos 16:31). Job también tuvo que confesar a Jesús como su Salvador cuando le llamó su Redentor; así termina el libro de Job diciendo: “De oídas te había oído; mas ahora mis ojos te ven” (Job 42:5). Dios le permitió a Job pasar por momentos malos y difíciles, pero al fin reconoció que solo Cristo podía solucionar su situación.

 

De igual manera pude pasar en tu vida, acércate y da tu vida al que puede ayudarte en todo tiempo y limpiar tu corazón y hacer de ti una nueva criatura. “No hay entre nosotros árbitro que ponga su mano sobre nosotros dos”, Job 9:33.

¡El evento más esperado en Lima Perú! XXII Convención Nacional del Movimiento Misionero Mundial del 15 al 20 de Mayo – Estadio San Marcos

Movimiento Misionero Mundial

La Resurrección puesta a nuestro alcance

La Resurrección puesta a nuestro alcance

Rev. Alberto Ortega

“Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en Él.” 1 Tesalonicenses 4:14.

La resurrección de nuestro Señor Jesucristo es la base y el fundamento del cristiano; sin resurrección el cristianismo sería otra religión vana, humana e inoperante. Jesús está vivo, en este mismo instante en que usted está leyendo esta reflexión, Jesús está vivo y sentado a la diestra del Padre. Pero, lo más maravilloso de la resurrección de Cristo es que Él no es el único que resucitó, sino que nosotros también pasaremos por esta misma experiencia de la resurrección.

Espiritualmente, nosotros ya hemos resucitado con Él: “Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios” (Colosenses 3:1); “sepultados con Él en el bautismo, en el cual también fuisteis resucitados con Él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos” (Colosenses 2:12). Observemos las palabras del apóstol Pablo: habéis resucitado, fuisteis resucitados. Los verbos están conjugados en pasado, lo que indica que el apóstol está hablando de algo que ya ha sucedido; y esto establece claramente que la resurrección se recibe primeramente por la fe en Cristo y es esa fe la que determina la resurrección futura del cuerpo.

Desde el día que aceptamos a Jesús como el Salvador y Señor de nuestra vida, hemos resucitado, hemos pasado de muerte a vida. ¡La mayor parte de nuestra resurrección ya se ha producido! Estamos a la espera de que nuestro cuerpo terrenal, en el cual vivimos, sea transformado a la semejanza del cuerpo de gloria de nuestro Señor Jesucristo. ¿Cuándo será esto? En el glorioso día de la resurrección de entre los muertos: “He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados” (1 Corintios 15:51, 52).

¿No es maravilloso el mensaje de la Palabra de Dios? Fíjense en estas palabras: “Porque si creemos que Jesús murió y resucitó”. Esta declaración tan sencilla pone a nuestro alcance algo tan grande como la eterna resurrección. Dios nos ha abierto las puertas de la vida por medio de una fe sencilla en nuestro Señor Jesucristo, y en su victoria sobre el pecado y sobre la muerte. Ningún fundador de ninguna religión se ha enfrentado a la muerte venciéndola, ya que todos murieron y quedaron atrapados por la muerte. Sin embargo, nuestro Señor Jesucristo se enfrentó a la muerte, la venció, y, al tercer día, dejó la tumba vacía.

Esta victoria de Cristo está puesta a nuestro alcance, no hay que pagar, no hay que mercadear, no es por méritos propios, es simplemente por medio de la fe en la muerte y en la resurrección de nuestro Señor Jesucristo.

 

La fe está al alcance de todo ser humano, no importa su raza, sus conocimientos intelectuales, todos pueden creer, todos están capacitados para ejercitar esta fe. Este es el medio que Dios ha establecido para acceder al perdón de los pecados y a la resurrección de entre los muertos. Por lo mismo, el no creer a Dios y en su Palabra es el agravio, la ofensa, el pecado más grande que se puede cometer delante de Dios.

Amado, si todavía usted no ha ejercitado la fe en la muerte y en la resurrección de entre los muertos del Señor Jesucristo, entonces grande será su pensar por no haberlo hecho. Ahora usted tiene la oportunidad de creer, y recibir el perdón de sus pecados así como la vida y la inmortalidad. Hermano, ¿está usted enfriándose en la fe? Esta es hora de afirmarse en lo que creyó y gustó en cuanto al Señor. Dios le bendiga.

La Resurrección puesta a nuestro alcance

La Resurrección puesta a nuestro alcance

Rev. Alberto Ortega

“Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en Él.” 1 Tesalonicenses 4:14.

La resurrección de nuestro Señor Jesucristo es la base y el fundamento del cristiano; sin resurrección el cristianismo sería otra religión vana, humana e inoperante. Jesús está vivo, en este mismo instante en que usted está leyendo esta reflexión, Jesús está vivo y sentado a la diestra del Padre. Pero, lo más maravilloso de la resurrección de Cristo es que Él no es el único que resucitó, sino que nosotros también pasaremos por esta misma experiencia de la resurrección.

Espiritualmente, nosotros ya hemos resucitado con Él: “Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios” (Colosenses 3:1); “sepultados con Él en el bautismo, en el cual también fuisteis resucitados con Él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos” (Colosenses 2:12). Observemos las palabras del apóstol Pablo: habéis resucitado, fuisteis resucitados. Los verbos están conjugados en pasado, lo que indica que el apóstol está hablando de algo que ya ha sucedido; y esto establece claramente que la resurrección se recibe primeramente por la fe en Cristo y es esa fe la que determina la resurrección futura del cuerpo.

Desde el día que aceptamos a Jesús como el Salvador y Señor de nuestra vida, hemos resucitado, hemos pasado de muerte a vida. ¡La mayor parte de nuestra resurrección ya se ha producido! Estamos a la espera de que nuestro cuerpo terrenal, en el cual vivimos, sea transformado a la semejanza del cuerpo de gloria de nuestro Señor Jesucristo. ¿Cuándo será esto? En el glorioso día de la resurrección de entre los muertos: “He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados” (1 Corintios 15:51, 52).

¿No es maravilloso el mensaje de la Palabra de Dios? Fíjense en estas palabras: “Porque si creemos que Jesús murió y resucitó”. Esta declaración tan sencilla pone a nuestro alcance algo tan grande como la eterna resurrección. Dios nos ha abierto las puertas de la vida por medio de una fe sencilla en nuestro Señor Jesucristo, y en su victoria sobre el pecado y sobre la muerte. Ningún fundador de ninguna religión se ha enfrentado a la muerte venciéndola, ya que todos murieron y quedaron atrapados por la muerte. Sin embargo, nuestro Señor Jesucristo se enfrentó a la muerte, la venció, y, al tercer día, dejó la tumba vacía.

Esta victoria de Cristo está puesta a nuestro alcance, no hay que pagar, no hay que mercadear, no es por méritos propios, es simplemente por medio de la fe en la muerte y en la resurrección de nuestro Señor Jesucristo.

 

La fe está al alcance de todo ser humano, no importa su raza, sus conocimientos intelectuales, todos pueden creer, todos están capacitados para ejercitar esta fe. Este es el medio que Dios ha establecido para acceder al perdón de los pecados y a la resurrección de entre los muertos. Por lo mismo, el no creer a Dios y en su Palabra es el agravio, la ofensa, el pecado más grande que se puede cometer delante de Dios.

Amado, si todavía usted no ha ejercitado la fe en la muerte y en la resurrección de entre los muertos del Señor Jesucristo, entonces grande será su pensar por no haberlo hecho. Ahora usted tiene la oportunidad de creer, y recibir el perdón de sus pecados así como la vida y la inmortalidad. Hermano, ¿está usted enfriándose en la fe? Esta es hora de afirmarse en lo que creyó y gustó en cuanto al Señor. Dios le bendiga.

Si tuvieres fe como un grano de mostaza

Si tuvieres fe como un grano de mostaza

Una noche de estas, un hombre leyó en su Biblia lo siguiente: “Si tuvieres fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí, y se pasará; y nada os será imposible” Mateo 17:20.

Después de leerlo, recordó que detrás de su casa había una montaña, cerró los ojos y dijo: “!!Montaña yo te ordeno que te quites!!”, después se acostó. A la mañana siguiente despertó rápidamente y abrió la ventana y vio que la montaña aún estaba en su lugar, y dijo: “yo sabía que no se iba a quitar”.

 

Ese mismo día el hermano de ese hombre, leyó el mismo pasaje de la Biblia, y se fijó por la ventana y vio la montaña. Se acercó a su ventana y dijo: “!!Montaña te ordeno que te quites de ahí!!, y se acostó tranquilamente. A la mañana siguiente despertó, fue a su ventana y vio que la montaña estaba en su lugar y dijo: “yo no sé quién puso esa montaña ahí, porque yo la quité anoche!!.

 

La fe siempre va acompañada de seguridad. Seguridad y confianza de que las cosas ocurrirán bajo el poder y el tiempo del Señor. Fe es creer que ocurrirá, lo que Él nos ha prometido y que aún no vemos y sin importar las circunstancias. Fe es esperar en Él y no tener duda alguna de que él cumplirá.

 Bendiciones !!!

 Fuente:Reflexiondevida.com

La verdadera libertad

La verdadera libertad

Es frecuente escuchar sobre la violación de los derechos humanos y el intento de instituciones internacionales, lideres comunitarios y religiosos para que las personas sean libres, sin distingo de raza o color.

Sin embargo, otro tipo de esclavitud azota nuestras generaciones, pues hay esclavos de la rutina, del afán, de la ansiedad, de los pensamientos y sentimientos de soledad, la depresión y la amargura, los cuales asaltan las mentes en búsqueda de escapes o salidas rápidas, y en algunos casos, el suicidio como alternativa.

 

Jesús dijo: “Si permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres” Juan 8:31-32. Esa verdad descansa en el hecho de que Dios propició un camino para salvar y sanar al hombre, dándole sentido y esperanza.

 

Fuente:parcelacristiana.foroactivo.com

Su compañía nos garantiza la derrota a la soledad; su amor nos da la victoria sobre la depresión y su fidelidad nos garantiza que nada nos faltará pudiendo así derrotar la ansiedad.

 

La Humillación precede la exaltación

La Humillación precede la exaltación

Rev. Enrique Centeno

Job sufrió grandes pruebas y aflicciones. En medio de su crisis se acercaron sus amigos para consolarle; pero estos juzgando su condición a simple vista, lo acusaron de inicuo y pecador, alegando que sus padecimientos eran el resultado de su maldad.

El Libro de Job es considerado el más antiguo de las Escrituras. El mismo contiene un raudal de enseñanzas hermosas para todas las épocas.

Job patriarca contemporáneo con Abraham, sufrió grandes pruebas y aflicciones. En medio de su crisis se acercaron sus amigos para consolarle; pero estos juzgando su condición a simple vista, lo acusaron de inicuo y pecador, alegando que sus padecimientos eran el resultado de su maldad. Hoy conocemos que Job estaba siendo probado. Es por eso que al juzgar casos ajenos, debemos ser cuidadosos y considerar las enseñanzas de nuestro Señor Jesucristo que nos exhortan a considerar el consejo de Bildad, unos de los amigos de Job, encontramos seis verdades derivadas de su consejo y en las que podemos meditar.

Estas enseñanzas son las siguientes:

1. BÚSQUEDA DE DIOS

“Si tú de mañana buscares de Dios” (Job 8:5a). ¿Qué es buscar de Dios? Es acercarse diligentemente a Dios, es anhelar que su presencia  trabaje profundamente en nuestro corazón. Buscar la presencia de Dios debe ser incalculable valor para todo cristiano. El salmista expresa en el Salmo 16:11, leemos: “En tu presencia hay plenitud de gozo, delicias a tu diestra para siempre.”

Los momentos más agradables para buscar el rostro y la presencia de Dios son en las primeras horas de la mañana. En estas primeras horas, la mente está despejada y estamos en mejor disposición; pero esto no quiere decir que es el momento exclusivo, podemos buscarlo en cualquier instante. Entrar en el secreto de Dios es una experiencia incalculable. Que nuestro primer saludo sea a nuestro Padre Celestial. Busquemos su guianza, su dirección, su consejo, su rostro. Oremos para que su presencia sea una realidad a través de todo nuestro caminar diario.

2. ROGAR AL DIOS TODOPODEROSO

“Y rogares al Todopoderoso.” (Job 8:5b). Ruego es suplica, petición, clamor, oración. Cuando no conocíamos al Dios Salvador clamábamos a dioses muertos de madera, de metal, yeso o estampilla. Al escuchar las Buenas Nuevas de Salvación, y al creer en la Palabra, fuimos sacados de las tinieblas, de la muerte espiritual, a la luz y vida de Cristo. Salimos del paganismo, de la Idolatría, para conocer y servir al Dios vivo. El Dios que hizo los cielos y la tierra y todas las cosas que existen.

3. LIMPIEZA Y RECTITUD

“Si fueres limpio y recto” (Job 8:6a). Limpio significa: exento de toda contaminación, suciedad, impureza, impiedad, corrupción e inmundicia. Dios quiere vidas limpias para su servicio, quiere labios limpios de toda crítica, censura, sarcasmos, murmuración, pecados de la lengua, los cuales son estorbo e impedimento para que Dios pueda glorificarse y manifestarse en medio de su pueblo. La murmuración es una plaga que afecta mucho al pueblo de Dios. Queda un gran trabajo evangelístico y misionero que realizar sobre la tierra. Dios está demandando y exigiendo que sus siervos vivan vidas íntegras, consagradas, rectas y apartadas de toda iniquidad; para Él cumplir sus propósitos. El sinónimo de recto es justo, de íntegra conducta, lealtad a los principios, verdad y justicia. “Pero el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor a los que son suyos; y: Apártese de toda iniquidad todo aquel que invoque el nombre del Cristo.” (2 Timoteo 2:19).

4. DIOS SE LEVANTARÁ A AYUDARNOS, A FAVORECERNOS

“Ciertamente luego se despertará por ti” (Job 8:6b). El apóstol Pablo dijo: “¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?” (Romanos 8:31). Bildad no sabía que el diablo había recibido el permiso de Dios para que fuera probado; por lo tanto aconsejaba a Job pensando que necesitaba humillarse y arrepentirse de su maldad. Nosotros no sabemos que está detrás de cada situación y circunstancia que nos acontece, ¿qué es lo que sucede realmente? La Biblia dice: “No tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.” (Efesios 6:12). Podrán levantarse el diablo, los demonios, el infierno y tormentas en contra nuestra; pero no importa, porque la Palabra de Dios dice: “Aunque un ejército acampe contra mí, no temerá mi corazón; aunque contra mí se levante guerra, yo estaré confiado.” (Salmo 27:3). Dios está de nuestra parte, a nuestro favor. Él está presto para ayudarnos en toda circunstancia y ha prometido no dejarnos solos.

5. NOS HARÁ PROSPERAR Y HARÁ PROSPERA NUESTRA MORADA DE TU JUSTICIA

“Y hará próspera la morada de tu justicia.” (Job 8:6c). Dios traerá prosperidad y bendición. Bildad creía que si Job seguía estos sencillos pasos de humillación y reconocimiento delante de Dios, entonces la salud, el hogar, la paz, las bendiciones materiales volverían a Job; como sucedió posteriormente.  Así dice el Señor hoy, confía y espera en Él, que Él ciertamente hará. Aprendamos a depender y depositarnos en sus amorosos brazos de bondad. Dios es el Padre proveedor de todas y cada una de nuestras necesidades.

6. DIOS MIRA NUESTRA HUMILLACIÓN

“Y aunque tu principio haya sido pequeño” (Job 8:7). Prácticamente Job iba comenzar en cero, pero Dios no carece de recursos. Él es el dueño del oro, la plata y de todo lo que existe. Todo comienzo es difícil y pequeño. Muchas veces quisiéramos evitar los comienzos. Debemos saber que es peligroso cuando estamos iniciando alguna labor, empresa, trabajo, Iglesia, o ministerio y de la noche a la mañana alcanzamos una bendición gigantesca, porque esto podría constituirse en maldición. Todo en la vida requiere un proceso que va de lo diminuto (pequeño) a lo grande después que vencemos en medio de las pruebas, de las luchas, de las dificultades o pequeñeces, el Señor nos asciende y nos envía Su bendición.

Cuando parece que la bendición está causando daño, el Señor permite una pruebita, para que nos volvamos al que nos bendice. En medio de la bendición, Dios permite circunstancias que nos lleven a humillarnos delante de Su presencia. Luego de la prueba, siempre vendrá la bendición.

Amado lector, es muy importante que fijemos nuestros ojos en nuestro amado Señor y Salvador, humillándonos cada día ante Su presencia, reconociéndole en todos nuestros caminos para que Él nos exalte con su exaltación santa, buena y abundante. Exaltación que no produce en nosotros antagonismo ni arrogancia, sino por el contrario, nos mantiene atribuyéndolo a Dios toda la gloria, la honra y el honor. Amén.

Violines que hablan de terror y salvación para los músicos judíos de los campos nazis

Violines que hablan de terror y salvación para los músicos judíos de los campos nazis

‘Violins of Hope’ (Violines de esperanza) está constituida por instrumentos pertenecientes a músicos judíos prisioneros en los campos de concentración nazis.

 La Universidad de Carolina del Norte, en Charlotte (EE UU), es sede es estos días de una particular e impactante exposición. Se trata de ‘Violins of Hope’ (Violines de esperanza), constituida por instrumentos pertenecientes a músicos judíos prisioneros en los campos de concentración nazis. Algunos de ellos fueron asesinados, pero otros -y también sus familiares- salvaron la vida gracias a los violines, ya que los verdugos encargaban a los músicos que tocaran para tener un ‘entretenimiento’. A veces les obligaban a interpretar canciones alegres mientras asesinaban a otros detenidos en las cámaras de gas.

La muestra – que concluye este martes- no sólo exhibe los instrumentos musicales, sino que cuenta su historia y, mediante un programa de actividades complementarias, permite escuchar cómo suenan. Por ejemplo, el pasado sábado tuvo lugar un concierto de la Sinfónica de Charlotte en el que fueron utilizados los 18 violines. Como solista actuó el israelí Sholomo Mintz.

 HISTORIA DE LOS VIOLINES
Algunos de los violines que forman la muestra sonaron antes y después de la II Guerra Mundial en campos de concentración nazis, entre ellos Auschwitz, el mayor centro de exterminio, con entre 1,5 y 2,5 millones de muertes.

Otros instrumentos mostrados en Violins of Hope eran utilizados para tocar música klezmer, un género del folklore musical judío empleado en bodas, bailes y otras celebraciones. Fue muy popular entre las comunidades judías del este de Europa, desapareció casi totalmente a raíz del Holocausto y ha experimentado un notable renacimiento a partir de los años ochenta del siglo XX. Es la primera vez que Violins of Hope llega al continente americano. La exposición fue presentada por primera vez en 2008 en Jerusalén (Israel) y dos años más tarde se exhibió en Sion (Suiza).

 EL LUTIER RESTAURADOR
 Los 18 violines fueron restaurados por el lutier Amnon Weinstein, de 73 años, que perdió a unos 400 miembros de su familia en los campos de aniquilamiento . Él opina que estos violines son un buen instrumento educativo. “No puedes traer de regreso a los muertos, pero los violines hablan por ellos”, señala el artesano, cuyos padres lograron escapar a tiempo para establecerse en Palestina en 1938.

Weinstein comenzó con el proyecto en la década de los noventa, pero el verdadero inicio se remonta a finales de la Guerra Mundial, cuando el padre del lutier, Moshe, que también fabricaba violines, empezó a recibir instrumentos de músicos judíos de la Orquesta Filarmónica de Palestina -en aquel tiempo Israel no existía como país y ambos pueblos convivían en la zona-.

Moshe recibía siempre la misma petición: “Cómpreme el violín o lo destruiré”. La mayoría de los violines estaban fabricados en Alemania y los músicos a cuyas manos habían llegado no querían saber nada del país tras las atrocidades nazis

 CELEBRANDO LA VIDA

 Moshe Weinstein compraba los instrumentos y los almacenaba, hasta que Amnon le hizo ver que algunos habían salvado la vida de los músicos y sus familias.  El pequeño de los Weisntein restauró un violín, luego otro. Su labor empezó a ser conocida y le trajeron más. Hasta ahora ha restaurado 30. Los 18 que expone tienen que ver con la palabra hebrea para ese número, chai, que también significa vida.

Algunas de las piezas que le llegan no son restauradas, como el violín que recibió hace poco, con una esvástica y la frase ‘Heil Hitler 1936’ talladas en la madera.La exposición ha sido apadrinada por el banco Wells Fargo, una de las entidades financieras más poderosas y criticadas de los EE UU por sus prácticas abusivas.

Secretos para el Crecimiento


Llegar a la estatura debida no es algo que sucede nada más porque sí; implica vivir una serie de etapas, pasar una serie de pasos, favorecer el desarrollo de ciertas condiciones y entonces sí, el crecimiento se da. Lo mismo sucede con el crecimiento espiritual.

Existen algunas condiciones que se deben dar naturalmente en nuestra vida como creyentes para que podamos crecer de acuerdo a la voluntad de Dios:

I-      Devocional

 1-   Oración: la Palabra de Dios nos habla de la importancia de madrugar para buscar a Dios antes que cualquier otra cosa (Prov. 8:17); cuando nos acercamos a Dios en oración debemos hacerlo con fe (Heb. 11:6). Orar no es sólo pedir, implica acercarnos a Dios con acción de gracias y con alabanza (Fil. 4:6). Ahora, ¿para qué oramos? Oramos para confesión (Prov. 28:13); para peticiones (Stgo. 4:2 y 3); para dar gracias (1ª Tes. 5:18). Es bueno además, escribir nuestras necesidades para recordarlas, al mismo tiempo que escribimos lo que ya hizo Dios para bendecirlo y alabarle. Es importante recordar que debemos orar al Padre (Juan 15:16), orar con fe (Mat. 21:22, orar conforme a su voluntad (1ª Juan 5:14 y 15), orar con ayuda del Espíritu Santo (Rom. 8:26), en todo tiempo (Ef. 6:18), en todo lugar (Mar. 1:35), orar por otros (1ª Tim. 2:1) y orar de acuerdo a la Palabra de Dios (Stgo. 4:3).

2-   Leer la Biblia: empezar con el evangelio de Juan, Salmos y Proverbios; leer también algún buen libro cristiano; hacer anotaciones de los pasajes donde Dios nos hable.

3-   Buscar la guía de Dios en todo: ver Juan 16:13, Rom. 8:14, Sal. 37:23 y Stgo. 1:25

 II-      Reunirnos con otros creyentes: ver Hech. 2:42 y Heb. 10:25

III-  Servir a Dios: ver Prov. 11:30 y Mat. 4:19

IV-    Resistir al diablo: ver Stgo. 4:7, 1ª Juan 4:4, 2ª Tim. 2:19 y Ef. 5:18

Si estamos teniendo nuestro devocional diario, si nos reunimos con otros creyentes para tener comunión, si servimos a Dios y resistimos al enemigo en nuestras vidas, estaremos creciendo en nuestro caminar con Dios.

Tocando a Tu Puerta

Estoy tocando a tu puerta, quiero entrar.

Déjame tomar el control de todo en tu vida, que yo sé lo que es bueno para ti.

Apocalipsis 3:20
He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él y él conmigo.

Mateo 24:33
Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, sabed que El está cerca, a las puertas.

Juan 14:23
Jesús respondió, y le dijo: Si alguno me ama, guardará mi palabra; y mi Padre lo amará, y vendremos a él, y haremos con él morada.

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